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Conoce cuáles son las causas que provocan una luxación de rótula en tu rodilla

Actualizado: 28 jun 2023



La luxación de rótula consiste en que la rótula pierde su sitio anatómico con respecto a la tróclea femoral. Se trata de una urgencia médica y se debe reducir o recolocar en su posición normal lo antes posible, lo cual en muchas ocasiones ocurre de camino al centro médico de manera espontánea.


¿Qué causas provocan una luxación de rótula?

La luxación de rótula es frecuente en deportistas, algunas causas que pueden provocar lesión de rótula son:

Hacer ejercicios y realizar un giro brusco de la rodilla, como cambiar la dirección cuando se corre con los pies muy fijos en el suelo, en este caso la rótula sale de su lugar. Si se produce un golpe directo sobre la rodilla, que tenga la suficiente fuerza para empujar la rótula fuera de su lugar.

También se puede luxar la rótula frente a un golpe directo que tenga la suficiente fuerza para empujarla fuera de su lugar.


– Rótula Alta: Una inserción del tendón rotuliano en la tibia demasiado alta provoca un retraso en el contacto de la rótula con el fémur. Ello hace que la fuerza del cuádriceps (que genera un vector hacia externo) luxe la rótula antes de que el fémur pueda frenar este desplazamiento.

– Valgo de rodillas (aumento del ángulo Q): Tener las piernas en forma de “X” aumenta el ángulo que forma el vector del cuádriceps con el tendón rotuliano, favoreciendo el desplazamiento hacia externo de la rótula.

– Inserción del Tendón Rotuliano Lateralizada: Una inserción del rotuliano en la tibia muy lateralizada aumenta igualmente el ángulo que forma el tendón con el vector del cuádriceps.

– Rotura del Ligamento Patelo-Femoral Medial: Este ligamento que une la rótula al fémur por la parte interna, impide que la rótula se salga hacia fuera cuando tenemos la rodilla extendida, que es cuando se produce la luxación en casi todos los pacientes (por encima de los 30º). El primer episodio de luxación de la rótula implica por la rotura de este ligamento en casi el 100% de los casos.


¿Qué síntomas tiene la luxación de rótula?

Los principales síntomas que padece un paciente si tiene luxación de rótula son:

  • Deformidad

Al sufrir una luxación en la rótula es habitual que aparezca también una deformidad, ocasionada por encontrarse la rótula fuera de su posición habitual. En estos casos sería suficiente con palpar la zona afectada, aunque si la luxación es bastante fuerte se puede apreciar incluso a simple vista.

  • Fuerte dolor

A nadie le sorprenderá que una lesión de este tipo suela venir acompañada de fuertes dolores. El problema es que se trata de un dolor que resulta realmente complicado de calmar, teniendo que recurrir casi de forma obligada a analgésicos.

El dolor todavía será mayor en aquellos casos en los que a la luxación le sigue una fractura, ya que aquí los pequeños fragmentos ocasionados por la rotura pueden provocar problemas de movilidad.


Tipos de luxación de rótula

Luxación directa

Podemos hablar de una luxación directa en aquellos casos en los que un fuerte traumatismo empuja de golpe la rótula desplazándola hacia fuera de su posición normal, rompiendo todos aquellos elementos que tiene alrededor y que se encargan de sujetar la rodilla.


Luxación indirecta

Las luxaciones indirectas suelen darse principalmente en niños pequeños o en adolescentes, así como en personas que sufren de una rótula algo inestable. En estos casos, es posible que la lesión se produzca incluso sin necesidad de traumatismo a través de un mecanismo indirecto. Aquí suele aparecer por ejemplo al extender demasiado la rodilla o al realizar un cambio brusco en la dirección.


¿Cómo tratar la luxación de rótula?

Tratamiento no quirúrgico:

Este tratamiento está indicado en el primer episodio de luxación de rótula, siempre que el paciente no presente ninguna lesión en la superficie del cartílago rotuliano.

  • Reposo: detener inmediatamente las actividades que debían realizarse, caminar con muletas. Caminar normalmente y seguir la rutina diaria puede significar un agravamiento de su lesión.

  • Hielo: aplicar compresas de hielo sobre el área lesionada colocando una toalla fina o trapo entre el hielo y la piel. Utilizar el hielo durante 12-20 minutos y luego esperar por lo menos 40 minutos antes de aplicar hielo otra vez.

  • Elevación: el pie necesita elevarse un poco por encima del nivel del corazón para disminuir la hinchazón a través de la reducción del riego sanguíneo a la zona lesionada

  • Férula: aplicación de una férula para mantener la pierna en extensión (dependiendo del nivel de lesión)

Tratamiento quirúrgico:

Está indicado en situaciones como: segundo o más episodios de luxación, persistencia de sensación de inestabilidad o lesiones ostocondrales.

En la mayoría de los casos la cirugía consiste en la reconstrucción del principal ligamento que estabiliza la rótula, esta intervención se suele llevar a cabo mediante artroscopia de rodilla.

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