Mochilas escolares ¡Un verdadero dolor de espalda!



Después de que ha pasado más de un año de cambiar nuestras actividades cotidianas; entre ellas el mantener clases en casa por la pandemia COVID 19, el COE nacional ha resuelto el regreso a clases presenciales de manera alternada y contando con las normas de bioseguridad adecuadas en cada plantel.


La ministra de Educación, María Brown, informó que 1 533 planteles educativos se acogerán al retorno progresivo a clases presenciales y semipresenciales, en régimen Sierra-Amazonía. Según datos de la Subsecretaría de Educación, en Quito serán 120.000 estudiantes aproximadamente los que acudirán de manera presencial; esto equivale al 7 % de 1´665.000 estudiantes que forman parte de todo el sistema educativo en Quito.





Con relativa frecuencia vemos a los escolares cargando más peso que el recomendado (10 a 20%) del peso corporal del alumno.


Según un articulo publicado en medigraphic por Ruano y colaboradores describen que en un día promedio de escuela, un niño lleva por lo menos 6 o 7 libros de diferentes asignaturas, sus respectivos 6 o 7 cuadernos, diccionarios pesados, una Biblia, cuadernos especiales de dibujo o música, lápices y todo lo que puedan meter en cada bolsillo de sus mochilas; además tienen que llevar una lonchera.


Cada vez hay más preocupación en los padres por esos bolsos que sobrecargan la espalda de sus hijos. En el mundo entero se está viendo niños con problemas en la espalda, a causa de cargar tanto peso todos los días y por tantos años.


Investigaciones llevadas a cabo en EUA, Francia y Reino Unido han demostrado que el exceso de peso en las mochilas puede provocar problemas musculares en el cuello, hombro o espalda, como la escoliosis.




Estas mochilas cargadas producen un desplazamiento del centro de gravedad del cuerpo hacia atrás, provocando una inclinación del cuerpo hacia delante, causando tensión en cuello y espalda. Los expertos llegan a recomendar que el peso máximo que deben llevar a sus espaldas los escolares no sobrepase en un 10% del peso corporal del niño.


Canté y Kent afirman, que el peso excesivo que se lleva en la mochila influye directamente en las alteraciones biomecánicas que presentan los niños en edad escolar, evidenciándose en la limitación para sus actividades lúdicas, deportivas y académicas. Este estudio presenta resul