Deportistas: ¡Atención! con la Ruptura de Ligamentos



Las lesiones del ligamento cruzado anterior (LCA), son un grupo de patologías, extremadamente prevalentes entre deportistas y población en general. Puede afectarse a cualquier edad, pero es más común entre los 18 a 25 años, con una ligera predilección hacia hombres jóvenes (1).

Para el tratamiento de esta patología intervienen un grupo interdisciplinario de trabajadores en la salud que incluyen: médicos traumatólogos, fisioterapistas, nutricionistas, enfermeras, etc. Actualmente la inversión realizada en reconstrucciones de LCA representa millones de dólares en gasto público, representando, además de un problema físico y psicológico, un problema económico.



ANATOMÍA Y FUNCIÓN DEL LCA

Los ligamentos cruzados son estructuras compuestas por una matriz de colágeno altamente organizada, que corresponde a dos tercios de su peso en seco, siendo el tercio restante agua (2).

Tienen dos puntos de inserción o unión, uno en el hueso fémur y otro en la tibia; este ultimo es el que denomina al ligamento como anterior o posterior.

Inserciones del LCA: En la tibia se inserta por delante del tubérculo intercondíleo medial e interior al cuerno anterior del menisco externo. En el fémur su inserción se encuentra en la cara medial del cóndilo lateral (3).

Longitud: La longitud media del LCA es de 38 mm. El grosor medio es de 11 mm. Todos estos valores varían según el tipo de persona siendo mas grueso y resistente en jóvenes deportistas.

Función: En términos generales, la función fundamental del LCA es dar estabilidad a la articulación de la rodilla, evitando el movimiento excesivo de la misma hacia adelante. Ademas, limita la rotación interna de la rodilla cuando esta está en extensión, limita la rotación externa cuando la articulación presenta cargas y tienen función propioceptiva.





Figura 1: Fuente Anatomía de Gray: Anatomía de la rodilla (4)


MECANISMO DE LESIÓN

La rotura del LCA se produce frecuentemente durante la actividad física, comúnmente en deportes como futbol, básquet, beisbol o patineta; estos representan el 78% de deportes que originan esta lesión (1).

Habitualmente la rotura del LCA se produce mientras la rodilla se encuentra en hiperextensión, con un componente rotatorio y el pie fijado al suelo.


SÍNTOMAS

Al momento del evento, la persona afectada, suele percibir un crujido o clic, seguido de caída al suelo, con incapacidad de volver a levantarse y continuar realizando la actividad por sensación de inestabilidad de la articulación (5).

Ademas de esto el paciente puede sentir: dolor, edema, incapacidad funcional, debilidad muscular. En varias ocasiones se acompaña de derrame articular</